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Excursiones por Granada

EXCURSIONES POR GRANADA: AREA RECREATIVA DEL RÍO DÍLAR

Granada tiene la fortuna de que muy cerca de la ciudad hay numerosos sitios en los que poder disfrutar de la naturaleza. Uno de los entornos más bellos y cercanos es el valle del río Dílar. Aunque por su valle alto hay también muchos y bellos paisajes así como excursiones muy conocidas por los senderistas como la del Canal de la Espartera, hoy quiero hablar de una excursión corta y fácil que la mayoría suele hacer en coche, pero que supone un estupendo y agradable paseo si se baja desde el mismo pueblo de Dílar, al que se puede ir en autobús desde Granada, por lo que incluso podemos olvidar el coche por completo. Pero como hemos dicho, la mayoría suele ir al área recreativa del Río Dilar en coche, por lo que este paseo es recomendable hacerlo, más que en fin de semana, en una agradable y larga tarde de primavera en la que aún el calor no sea obstáculo insalvable. Aunque el camino mostrado aquí llega hasta la Central Eléctrica de Dílar, prosigue con algo más de dificultad a lo largo del valle del río, incluso saltándolo varias veces lo que hace que no sea posible cruzarlo en época de crecida. En todo caso, sea en las condiciones que sea, siempre es recomendable visitar, con el respeto hacia la naturaleza que se merece, una de las zonas más bella y sobre todo accesible del Parque Natural de Sierra Nevada. 
Para ir a nuestro destino, podemos coger la carretera que baja desde Dílar hacia el río y hacia el Aula de la Naturaleza Ermita Vieja, o bien a la salida del pueblo, podemos coger un sendero que bordea la carretera por debajo y que al aliciente de no tener que compartir el paseo con los coches, une un entorno paradisiaco. En las dos siguientes fotos vemos la entrada al camino y la salida del mismo a la carretera justo antes de llegar al río Dílar.

Al principio, este camino alternativo a la carretera, discurre por un sendero urbanizado rodeado de algunos chalets que dan algo de envidia al paseante, aunque también comienzan a alternarse con pequeños huertos.

A la izquierda, según bajamos por el sendero, podemos observar en primer término las choperas que ocultan al río Dílar, mientras al fondo aparecen las laderas y glacis que descienden desde la Boca de la Pescá hacia Granada.
Un poco más adelante, y de frente, nos encontramos con los picos puntiagudos de los Alayos, a cuyos pies se encuentra la zona recreativa del río Dílar primero, y luego todo el encajonado valle del río. Huertas, frutales y acequias siguen jalonando nuestro recorrido.

Un poco más adelante, dejamos el camino cementado para seguir por un sendero más estrecho, pero igualmente confortable, que hace todavía el paisaje más paradisiaco.

Una vez de vuelta a la carretera y justo al cruzar el río nos encontramos con este verde prado en el que la naturaleza muestra todo su esplendor.

Una vez cruzado el río, la carretera deja el asfalto para estar cubierta de cemento, y ello tras el arreglo efectuado hace poco tiempo que transformó una pista de tierra en un camino, desgraciadamente debo decir, más propicio para que los coches y motos vayan a veces a una velocidad demasiado peligrosa para este tipo de pistas. También se han acondicionado los bordes del camino, que en los días en que no hay mucho tráfico, resulta muy agradable pues siempre se va al lado del río.

A veces, en épocas de deshielo como la primavera, el río ofrece estas agrestes imágenes en las que un impresionante caudal se abre paso entre la maleza de la vegetación de ribera.

Este es el punto en el que los vehículos a motor deben detener su marcha por el valle. Aquí comienza el sendero más agradable, no solo por la ausencia de coches, sino sobre todo por que el valle se va haciendo cada vez más cerrado y más impresionante. Aquí el merendero “Los Alayos” suele ofrecer buena comida a un precio aceptable en unas mesas situadas junto al frescor del río.

En este panel se ofrece tanto una visión general de la zona, como un esquema de todo el área recreativa que se incia en el punto donde está situado.

Y aquí llegamos al área recreativa propiamente dicha, con las tradicionales mesas para que las familias o grupos de amigos compartan la comida que se hayan podido llevar, aunque también hay algunos espacios en que uno se puede tender para relajarse mirando las copas de los árboles mientras se oye el rumor del río. Un acierto de este área recreativa es el sendero que se ha construido para que las personas con discapacidad física, especialmente los que deben usar sillas de ruedas, puedan disfrutar del lugar en las mismas condiciones que el resto de personas. Desde el merendero donde se deben dejar los coches, hay pocos metros hasta este lugar tan relajante, sobre todo si se va cuando hay poca gente.
En estos días la primavera se muestra exultante con el río pleno de agua y los árboles y plantas en su máximo esplendor. Habrá que esperar al verano para poder refrescarse en el río, pues en estas fechas el agua todavía baja muy fría del reciente deshielo de las altas montañas.
Justo al final del área recreativa, vemos unas señales que nos indican el camino que sube hacia la Boca de la Pescá, por una cuesta siempre zigzageante y con un imponente desnivel. Por todo ello se le conoce popularmente como “la Borracha”. Es más recomendable bajarla que subirla y por ella, aparte de impresionantes vistas, podemos encontrarnos de cerca con algunas cabras montesas.
Por estos tajos discurre “la Borracha”, aunque esta foto esta puesta sobre todo para dar una idea de las impresionantes paredes que rodean a todo el área recreativa y al valle, según vamos penetrando en él.
Este paseo lo acabamos en la Central Eléctrica de Dílar, que aprovecha el salto de agua que vemos entubado y que emana del Canal de la Espartera, situado en todo lo alto de la fuerte pendiente. A partir de aquí el camino sigue, volviéndose algo más estrecho y cruzando repetidas veces el río (sin puentes), por lo que es más aconsejable hacerlo cuando el río esté en un nivel más bajo.
Cualquiera que vea esta imagen, puede pensar que está tomada en los Picos de Europa o en el Pirineo, pero está localizada muy cerca de Granada, a 25 minutos de autobús y una hora más de paseo agradable, en su versión más tranquila. Por supuesto que se puede adelantar en coche hasta el merendero, pero cuando el día está tranquilo, pienso que es mejor y más agradable hacer el paseo a pie o en bicicleta, disfrutando de cada vista y de cada trozo de naturaleza que nos encontramos a nuestro alrededor.
Gentileza: http://nuestragranada.blogspot.com/2011/04/excursiones-por-granada-area-recreativa.html

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